jueves, agosto 04, 2005

La herencia de Aznar

Después de las elecciones del 14 de marzo de 2004 unos pensaron que era el fin de una época de ocurantismo (estos culturetas...), el final de un túnel en el que habíamos vivido inmersos los españoles. Efectivamente, Aznar había dado un golpe de estado, sacado los tanques a la calle y limitado las más absolutas libertades fundamentales. Vivíamos en un régimen mucho peor que en Venezuela o Cuba (a dónde va a parar comparado con esos paraísos caribeños y sudamericanos, cuna de la cultura y la libertad...).
Con Aznar la gente quiso, en un principio, acabar con los chorizos, la corrupción y el terrorismo de estado. Después, en 2000, la mayoría de los españoles quería seguir viviendo bien, tener dinero en el banco (si si, ese mismo dinero que pagaba el botellón de los neoprogresistas y comunistas....) y acabar con la lacra del terrorismo.
¿Dónde está el sexenio negro del que hablan los impresentables de los "artistas" y demás pancarteros de este país?. Deseaban el din de Aznar porque les cortó el grifo. Se acabó tener que subencionar a los putos artistas de este país. ¿Pero por qué cojones tengo que dar un puto duro yo a los Bardem, o a el resto de cuadrilla que no hace más que un cine vomitivo e indiferente, cuyos mediocres resultados de audiencia se recogen cada año en las taquillas de los cines?. A esta gentuza se la sudaba la guerra, los maricones y sus bodas. Cualquier excusa es buena para justificar la necesidad de un cambio, pues el dinero ya no les da para la coca.
Sin embargo, Aznar cabó su propia tumba, y abocó al país a un abismo del que no se conocen las consecuencias. Al posicionarse a favor de una invasión militar en contra de la opinión del 90% de los ciudadanos, cometió un grave error. No por el hecho mismo de la guerra, sino porque desoyó la voz de los españoles. Es evidente, que esto solo pasa en España. Ni en USA ni en UK, ni en Australia, pasa lo que pasa en este país.
Aznar hizo una apuesta demasiado arriesgada, se jugó todo al negro y salió rojo. Rojo de la sangre de los que murieron en los atentados, los cuales, ha quedado demostrada su autoría, pero también que su objetivo no era otro que un cambio de rumbo en una elecciones que, de no producirse aquél ataque, habría ganado, sin ningún genero de dudas, el PP. Ese atentado encontró la excusa perfecta en la guerra de Irak. El señor ZP, ni en sus mejores sueños, habría imaginado un escenario más ideal para practicar su política carroñera, mentirosa, falsa y manipuladora. ¿Se escuchó en UK en algún momento a la oposición dirigirse en términos de asesinos a los miembros del gobierno de Blair?. Por supuesto que no. Allí existe un sentimiento patriótico y de respeto del que no disfrutamos aquí. ¿Se imagina alguien a Ewan McGregor o a Sean Conery con una pancarta llamando asesinos y fascistas a los laboristas?. Si hiciesen eso, no volvian a trabajar en una película en su vida. Sin embargo, en España, son unos progresistas, tolerantes y, en general, unos tios estupendos.
La herencia que nos dejó Aznar tras jugar a la ruleta rusa con la guerra de Irak fue un presidente acomplejado, incompetente, zafio, estúpido y con tendencia peligrosa a bajarse los pantalones antes los partidos nacionalistas. Flexibilidad y talante no deben significar debilidad, si ello implica poner en peligro la unidad de la Nación. Si, la Nación, España, la única que hay en este país. Porque aquí parece que todo el mundo tiene derecho a proclamar y reivindicar su nación, menos los que nos sentimos españoles. Esos que reniegan de la nación de España se lo quieren reconocer a los palestinos. Me parece justo que éstos la tengan. Pero más aún que la tenga (o la mantenga yo).
ZP se ha entregado a los maricones, a los comunistas y a los nacionalistas. A maricones que se la sudan los matrimonios (veremos el porcentaje de gays y lesvianas que finalmente deciden casarse), a comunistas que reniegan del nacionalismo español, pero que, sin embargo, no tienen problema alguno en aliarse hasta la muerte con nacionalistas de todo tipo y condición (que todo sea por permanecer en el poder; los comunistas venderían a su padre por un escaño, y a su madre por una consejería o un ministerio), y a nacionalistas que son capaces de tolerar el terrorismo, utilizarlo e, incluso, atribuir sus consecuencias al PP, con tal de conseguir más dinero. Si, el puto dinero es lo único que cuenta. Lo único que importa a la izquierda, aún cuando ellos se empeñan en llamar capitalistas e imperialistas a la derecha.
Éste es el legado, la herencia de Aznar. Nos has jodido bien macho. Nos has dejado desamparados, bajo un gobierno en el que podría tener cabida hasta Boris Izaguirre. ¿Cuándo se acabará el colchón económico dejado por la administración del PP?. Ese día, nos acordaremos todos de Carod Rovira y su madre (que seguro que es una santa, pero su hijo un hijoputa), de Zerolo, de Chaves (el tirano de Venezuela) y por supuesto, los neoprogresitas Luis Tosar, Los Bardem, Juan Diego Botto y Cía.
Sólo quedan tres años, esto puede arreglarse. No vamos a dejar que terminen con lo que tanto nos ha costado construir. ZP, aprovecha esta herencia el poco tiempo que te queda; la cuenta atrás ha comenzado.