miércoles, agosto 03, 2005

Miedos

Todo el mundo duda. Dudamos porque no estamos seguros de que lo que hacemos sea lo más correcto, adecuado, procedente u oportuno. Dudamos porque tenemos miedo de equivocarnos, de cagarla, de joderla, de fastidiarla. Pero dudamos porque nos importa el resultado. Los imprudentes suelen confundirse con inconscientes. Yo creo que lo que les pasa a los imprudentes es que ni tienen miedo, ni les importan las consecuencias de sus actos.
Lo peor de las dudas es que irradian un aura que genera desconfianza. Y a medida que te esfuerzas más en hacer algo bien, se te nota más inseguro, y eso es malo. Es por ello por lo que la gente que es más espontánea, menos reflexiva, suele tener más exito. Puede que un éxito relativo, pero un éxito al fin y al cabo.
El que no tiene nada que perder, se convierte en un ser superior; el que nada teme, se vuelve inmune, inmortal. Cuando tu miedo a joderla te agarrota y no te deja pensar con claridad, dejas de ser tú mismo, y te conviertes es aquéllo que siempre has odiado ser.
Procuro ser reflexivo, prudente, y miedoso. No hago nada sin antes pensar todas y cada una de sus consecuencias. Deformación profesional, diría alguno. Jodida manera de ser, pienso yo.
Cuando ocurre algo, a veces pienso que mejor así, que si las cosas salen de esa manera es porque deben salir así. Otras veces me angustio, y pienso que en la vida pasan trenes que sólo tienen una parada, y si lo pierdes no lo vuelves a coger.
Se que he tenido errores, que muchas veces soy un capullo, y que de nada vale pedir perdón ni justificarse. A lo hecho pecho. A veces me gustaría ser más claro, decir lo que pienso (salvo en política, donde los que me conoceis sabeis que no me corto ni las uñas) y pegar un puñetazo encima de la mesa, sin miedo a que todo se vuelva en contra mía.
Es difícil ser uno mismo, pues siendo como eres es cuando surgen los problemas. La puta manía de la gente en insistir en la naturalidad de las personas... Todos llevamos una máscara, que sólo nos quitamos cuando vemos a un amigo de verdad. Esa máscara te protege y te ayuda a ser más parecido a como te gustaría ser.
Me gustaría que muchas cosas fueran diferentes. Poder tener una máquina del tiempo y retroceder al momento anterior a cada error. Pero en el fondo se que somos lo que hacemos, y como diría aquél (Einstein) si volviera a nacer, cometería más errores. Nuestros fallos en el pasado nos ayudan a evitar los que podamos tener en el futuro.
Y esos errores son los que me hicieron darme cuenta de que, en su momento, fui un gilipollas (tú lo sabes...), y que quizás me di cuenta tarde. Pero es que tengo miedo, miedo de volver a perder el tren. Mi error me ayudó a valorar lo que tenía. Y ahora lo se.
Esto va dedicado a una amiga a la que nunca he visto. Gracias por todo.
TBB