martes, enero 10, 2006

Una cosita

Como dijo aquél que murió electrocutado, las tensiones nunca son buenas. Y no lo son por la simple razón de que hacen aflorar lo peor de cada situación, de cada persona. Es indudable que en España, en líneas generales, se vive bien, o muy bien (para lo cual no hace falta ser rico). Pero aún cuando la bonanza económica, la calidad de vida, y la relativa tranquilidad de la que gozamos hagan que determinados detalles pasen desapercibidos, hay una realidad incuestionable: la situación política es tensa, o muy tensa.

No se puede estar permanentemente desafiando, atacando, menospreciando, vilipendiando y, a grandes rasgos, todo aquello que “huela” a derechas; véase religión católica y España. La gran labor destructiva desarrollada por ZP y sus secuaces nacionalistas está conduciendo a una situación tensa que se hace palpable en los altos rangos militares, por ejemplo.

Lo acontecido con el Teniente General MENA es reflejo de un sentimiento (y un pensamiento) notablemente extendido entre un porcentaje alto de la población, harta del toque de pelotas constante de los sectarios socialistas (no todos los socialistas lo son) y de la actitud chulesca y mafiosa de los ERC y demás engendros de la democracia, que, como diría un amigo, es lo que tiene.

Así, en situaciones tan tensas como las actuales, lo único que impide que la gente se líe a tiros y cañonazos es que en España no se pasa hambre (realmente, qué diferencia política hay entre las actuaciones de la II República y el Gobierno de Bambi???). Que salga un militar diciendo lo que dijo (o leyendo lo que leyó, porque se limitó a leer la Constitución), más que golpista es inadecuado e inoportuno, en la medida en que das argumentos para esa clase política que vive de este tipo de carroña.

Por ello, que nadie se asuste, pues todo el mundo sabe de que pie cojea en España los altos mandos del ejército, y en la medida en que se aprueben Estatutos de Autonomía que puedan alterar la unidad de España, más numerosos y más importantes serán los episodios de este tipo.

En lo sucesivo, menos alarmarse y menos echarse las manos a la cabeza, y más pensar que una reforma del actual modelo territorial sólo puede hacerse en el marco de la Constitución, y contando con el respaldo del PP, que al fin y al cabo es votado por cerca de 10 millones de personas, que no está mal.