martes, octubre 25, 2005

La noticia estrella de las últimas semana es la reforma del Estatuto de Cataluña. Pues bien, dado que este estatuto supone, sin entrar a valorar en este momento -lo haré mas adelante- si se trata o no de una reforma encubierta de la constitución, un claro ejemplo de lo que comúnmente se conoce como la táctica del "comer aparte para comer más", emplazo a todos mis lectores, y a todos los que se sientan medianamente españoles solidarios, a boicotear a todo lo que huela a catalán de forma que, en lo sucesivo, se evite el consumo o uso de los siguientes productos: Nestafé, sacar dinero de cajeros de La Caixa (animo a una retirada masiva de fondos de esta entidad de crédito, aún a riesgo de una crisis derivada del pánico bancario...), nada de consumir pizzas de la Casa Torrodellas o como cojones se escriba, ni fuet, ni nada de eso. Por supuesto, estas Navidades, os animo a birndar con sidriña asturiana, dejando a los putos catalanes del Penedés en la puta ruina.
Y es que para toda acción debe haber una reacción, y para toda agresión, una acción defensiva (o bien, contraatacar, pues no hay mejor defensa que un buen ataque...). Si quieren guerra, la tendrán, desde luego, y no saben con quién se juegan los cuartos.
A todos los Castellano Leoneses y Manchegos, Murcianos, Cántabros, Astures, Extremeños, Andaluces, Ceutís, Melillenses, Aragoneses e Isleños de ambos archipiélagos, defendamos lo que nos hace iguales, la solidaridad de los españoles (sí, jodíos cabrones de la izquierda de este país que tanto defendeis la igualdad y la solidaridad y que ahora apoyais proyectos rupturistas...), y no permitamos que el nacionalismo y el comunismo destruya lo que es nuestro, lo que es de todos.
Ante la agresión, respuesta inmediata. Boicot a lo catalán. Los próximos seréis los vascos, gallegos... Habrá para todos.
TBB

2 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Cualquier ciudadano tiene el derecho de estar en desacuerdo con que la Universidad Autónoma de Madrid haya investido como doctor honoris causa al veterano político y ex secretario general del PCE Santiago Carrillo.
Unos pueden estar en desacuerdo porque consideren que en Carrillo no se den los méritos necesarios que le hagan merecedor de esa alta distinción académica; otros pueden opinar que en la biografía de Santiago Carrillo hay historiadores que le atribuyen responsabilidad en la horrible matanza de Paracuellos del Jarama, mientras que otros historiadores mantienen que fue personalmente ajeno a aquella barbaridad; y, en fin, habrá quiénes digan que Carrillo hizo una gran contribución a la Transición española hacia la democracia y otros que mantengan que esa contribución fue poco relevante o innecesaria...
Son asuntos de opinión que merecen, cualquiera de ellos, todos los respetos. Lo que llama la atención, sin embargo, es que desde la cadena de emisoras de la que es titular la Conferencia Episcopal Española (es decir: los supuestos predicadores de la paz, el perdón y de la fraternidad entre los seres humanos) se aproveche ese doctorado honoris causa para desenterrar el hacha de la guerra civil, el tono cainita de las dos Españas, y la crónica truculenta de unos sucesos de hace setenta años, por lo que todos los españoles ya nos hemos perdonado y hemos decidido, ¿de común acuerdo?, pasar página.
Predicar, como predicó el vocero radiofónico de los obispos, Federico Jiménez Losantos, el pasado viernes, que -y son palabras textuales- "ametrallar a niños de 14 años con sus padres, con sus abuelos... esas son las hazañas de Santiago Carrillo"... es tan fuera de lugar que no hace más que convertir a los señores obispos en sembradores del odio, en palmeros de unas peligrosas fantasías quizá nostálgicos para ellos, y, a fin de cuentas, en todo lo contrario de lo que es una labor de paz, de caridad y de tolerancia.
No sabemos si con eso la COPE gana oyentes o anunciantes. Pero lo que pierden los obispos es dignidad.
Y, amigos, esta no es una defensa de Santiago Carrillo. Ni una defensa ni un ataque. Esta es la crónica objetiva, real, comprobada, grabada en los archivos de la palabra reciente... la crónica de que quienes con una mano ordenan "poner la otra mejilla", con la otra parecen hacer todo lo posible para resucitar la agresividad y el odio de aquellos años en que ellos, la Iglesia, paseaban a Franco bajo palio.
En la Conferencia Episcopal, propietaria de la COPE, ya no manda oficialmente Rouco, sino que está al frente el obispo Blázquez. Pero el discurso del pequeño talibán de sacristía sigue siendo, según me cuentan, el mismo. O, cada día que pasa, peor.
No nos extraña que algunos obispos digan en privado que sienten vergüenza.
Menos mal. Será que han leído el Evangelio."

martes, octubre 25, 2005 5:27:00 p. m.  
Blogger Unbreakable said...

Amigo, totalmente de acuerdo contigo. Sin embargo, considero que el mérito de que no consigamos olvidar del todo lo de las 2 Españas, y la Guerra Civil, debe atribuirse a partes iguales, a la Iglesia (la derecha) y a la izquierda (señores de IU,PC, ERC, sin olvidar, por supuesto, a la banda de pancarteros del cine español...).

Por lo demás, palabras sabias las tuyas, así da gusto que alguien escriba.

TBB

martes, octubre 25, 2005 5:40:00 p. m.  

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